En la primera edición de intransmisión radioafónica el público dirigió al percusionista Diego Espinosa durante un par de horas y media sin descanso cambiando las estaciones de un radio am-fm. Los transeuntes y el percusionista aportaron un total de 51 objetos que fueron usados como instrumentos de percusión:

Resortera, pelota de golf, paellera oxidada, 3 charolas, king-kong de plástico, teléfono de juguete, cubeta de aluminio, silbato, palo de lluvia, 3 botellas de cerveza, 2 latas refresco, palangana de peltre, 2 guajes, alambre, martillo de hueso, papel periódico, bota de plástico, caja de madera, techo de lámina, tapón de ‘bocho’ chocado, 2 mesas de plástico, adorno colgante de conchas, taza de cerámica, lata de frijoles, lata de galletas, botella de mezcal, botella de aceite de olivo, botella de ron, esponja, láminilla de latón, botella teporochera de vidrio, cazuela de aluminio, botella de ginebra, caja de cartón, placa de madera, juguete con sonidos de vaca, caja de cerillos, cuentas de cerámica, campanita de fierro con cadena., lata de duraznos, maleta de plástico, galón de aceite para coche, comalito de hierro, y una placa de hierro para grabado.

Durante esta instalación sonora viva el el percusionista repetía inmediatamente con la voz y percusiones los anuncios publicitarios que escuchaba. Notoriamente se repitieron cápsulas de propaganda de soriana, wallmart, commercial mexicana, pri, y el gobierno de la República Mexicana.

Hubo música de diversos estilos como cumbia, danzón, rock, pop, tecno, salsa, onda grupera, baladas, bolero, y drum and bass.

A su vez, Diego repitió simultaneamente noticieros, programas de salud, análisis politico, superación personal, y deportes.

El público estuvo conformado por niños, indígenas, pasajeros de peseros, personal de la farmacia de la esquina, discapacitados, artistas, bebés, adolecentes , adultos (sobrios y crudos), conductores de coches particulares, taxistas, un perro french puddle, perros callejeros, y policías patrulleando. Estos últimos incluso tocaron su sirena preventiva captando la atención del intérprete quien mediante un ademán con la cabeza preguntó a los ‘tamarindos’ qué se les ofrecía, mismos que gestualmente expresaron que estaban escuchando y viendo como especadores en vez de como policías por algunos segundos.

Al final de la instalación viva, el público decidió retirar uno a uno los objetos hasta dejar las mesas prácticamente vacias. Un aplauso colectivo dió fin a la pieza.

28-julio-2012

En la primera edición de intransmisión radioafónica el público dirigió al percusionista Diego Espinosa durante un par de horas y media sin descanso cambiando las estaciones de un radio am-fm. Los transeuntes y el percusionista aportaron un total de 51 objetos que fueron usados como instrumentos de percusión:

Resortera, pelota de golf, paellera oxidada, 3 charolas, king-kong de plástico, teléfono de juguete, cubeta de aluminio, silbato, palo de lluvia, 3 botellas de cerveza, 2 latas refresco, palangana de peltre, 2 guajes, alambre, martillo de hueso, papel periódico, bota de plástico, caja de madera, techo de lámina, tapón de ‘bocho’ chocado, 2 mesas de plástico, adorno colgante de conchas, taza de cerámica, lata de frijoles, lata de galletas, botella de mezcal, botella de aceite de olivo, botella de ron, esponja, láminilla de latón, botella teporochera de vidrio, cazuela de aluminio, botella de ginebra, caja de cartón, placa de madera, juguete con sonidos de vaca, caja de cerillos, cuentas de cerámica, campanita de fierro con cadena., lata de duraznos, maleta de plástico, galón de aceite para coche, comalito de hierro, y una placa de hierro para grabado.

Durante esta instalación sonora viva el el percusionista repetía inmediatamente con la voz y percusiones los anuncios publicitarios que escuchaba. Notoriamente se repitieron cápsulas de propaganda de soriana, wallmart, commercial mexicana, pri, y el gobierno de la República Mexicana.

Hubo música de diversos estilos como cumbia, danzón, rock, pop, tecno, salsa, onda grupera, baladas, bolero, y drum and bass.

A su vez, Diego repitió simultaneamente noticieros, programas de salud, análisis politico, superación personal, y deportes.

El público estuvo conformado por niños, indígenas, pasajeros de peseros, personal de la farmacia de la esquina, discapacitados, artistas, bebés, adolecentes , adultos (sobrios y crudos), conductores de coches particulares, taxistas, un perro french puddle, perros callejeros, y policías patrulleando. Estos últimos incluso tocaron su sirena preventiva captando la atención del intérprete quien mediante un ademán con la cabeza preguntó a los ‘tamarindos’ qué se les ofrecía, mismos que gestualmente expresaron que estaban escuchando y viendo como especadores en vez de como policías por algunos segundos.

Al final de la instalación viva, el público decidió retirar uno a uno los objetos hasta dejar las mesas prácticamente vacias. Un aplauso colectivo dió fin a la pieza.

28-julio-2012